Pulverice suficiente cantidad de producto sobre las piezas que desea limpiar y deje que actúe durante unos segundos. Si es necesario, límpielas con un paño absorbente. En caso de amplia contaminación con carbono, repita el procedimiento. No lo utilice sobre goma, plásticos ni piezas pintadas. Compruebe previamente los efectos adversos sobre la superficie. Asegúrese de que haya suficiente ventilación al usar el producto.
En caso de suciedades persistentes volver a tratar con un cepillo o brocha.